El cambio climático es más real que nunca. Hemos llegado a un punto en el que todos (sobre todo las empresas) deberíamos pensar seriamente cómo contrarrestar el cambio climático. Los materiales alternativos y sostenibles tienen que convertirse en la normalidad. ¿Sabías que el cáñamo es una de las materias primas más sostenibles? En este artículo del blog te contamos cómo encajan el cáñamo, el CBD y el cambio climático.
El cáñamo como materia prima sostenible
El cáñamo es una de las plantas cultivadas más antiguas y valiosas del mundo. La planta verde es muy resistente y no necesita ni pesticidas ni herbicidas. Por tanto, el cáñamo no solo protege el suelo y el medio ambiente, sino también a las trabajadoras y los trabajadores. Crece rápido, en casi cualquier suelo, y en la misma superficie de cultivo proporciona entre dos y tres veces más fibra que el algodón. Además, la planta de cáñamo no necesita mucha agua. Otra ventaja de la planta es su durabilidad. Los textiles de cáñamo pueden usarse durante mucho más tiempo que, por ejemplo, los textiles de algodón.
Si pensabas que eso era todo, te equivocabas. A partir de la planta de cáñamo no solo se puede fabricar ya papel, sino que entretanto también existen alternativas al plástico a base de cáñamo. La planta de cáñamo es increíblemente versátil.

