Una y otra vez recibimos consultas sobre la calidad del aceite de CBD y sobre por qué el aceite sabe como sabe. Por eso, nuestro Juri (biólogo molecular) os explica en qué debéis fijaros para encontrar el mejor aceite de CBD y por qué un aceite claro y suave no significa automáticamente mayor calidad o un efecto mayor.
Los aceites de CBD que podéis comprar actualmente en nuestras tiendas se elaboran a partir de un extracto completo y son más bien oscuros. Además de terpenos y cannabinoides, contienen también muchas sustancias vegetales secundarias (como, p. ej., la clorofila). Nuestro extracto crudo procede únicamente de flores y, por eso, presenta una mayor concentración de cannabinoides, a diferencia de los extractos en los que se extrae la planta entera. De estas flores procede también su sabor intenso.
Este extracto completo o crudo se disuelve después en aceite de semillas de cáñamo. Gracias a esta composición cuidadosamente seleccionada de extracto completo y aceite de cáñamo se potencia el llamado efecto séquito y se despliega el máximo potencial del CBD, a diferencia de la sustancia pura de CBD «por sí sola». La naturaleza ha pensado bien qué componentes se encuentran en la planta de cáñamo. Y aprovechamos esta sabiduría de la naturaleza en nuestros aceites de CBD de espectro completo.


